De ser monjas a actrices de cine erótico… – Pasan cosas en el mundo cuanto menos curiosas. Por ejemplo, se ha levantado gran revuelo en Colombia por una mujer que pasó de ser monja a actriz de cine erótico. Yudy Pineda Vásquez es una joven que desde los diez años vivía en un convento de monjas, pero y pese a la enorme tradición eclesiástica de parte de su abuela, dejó los votos para hacerse actriz erótica. Igual podría haber engrosado las filas de las bellas escorts en barcelona, pero el caso es que esto, a mucha gente, aún sorprende.

Yudy Pineda, buscando ganancias económicas, llegó hasta un director XXX llamado Juan Bustos. Él fue quien la guió en la industria de contenido para adultos, en sus principios. Pero ella sigue diciendo cosas como: “Cuando me confieso con el padre, le digo que me perdone por mis masturbaciónes y mis películas ‘nopor’. Me siento bien cuando voy a la iglesia.”

Y es que la sombra de la moral puritana se te queda pegada como una asquerosa cola… de pegar, para siempre.

Pero explicarles a sus hijos su nuevo trabajo no fue tan fácil. Lo hizo porque temía que estos padecieran acoso escolar. 

De ser monjas a actrices de cine erótico…

Sobre su estilo

Explica que todos los días se pone un vestuario diferente, para estar siempre cambiando de ‘look’, de maquillaje, y de accesorios”.  La guía una de las personas que lleva más de diez años en la industria, de lo erótico. Alguién que lleva muchos años aconsejando y profesionalizando a las modelos. Se siento demasiado bien la modelo delante de la cámara web. Se nota.

Aceptó que cuando se confiesa con un sacerdote, se desnuda. Asegura que se confiesa mucho y siempre con el mismo padre, al que le pide que le perdone por tanta masturbación diaria y pornografía. De ese sacerdote, Pineda dice que es una persona que está mucho de su lado, que la apoya y no la juzga. Ni le pone penitencias porque sabe que es perder el tiempo con ella.

La primera vez que se confesé con él, le dijo que no lo volviese a hacer, y que cambiara de vida, y ella le dijo que no, por el hecho de que para ella es un trabajo digno y artístico. Así es que el Padre no tuvo más opción de decir que entonces no hay nada malo. Se siente muy bien cuando va a la iglesia. Siente mucha paz, mucha calma. No falta todos los viernes a la oración, y cada sábado de vigilia… cada domingo a la misa.

De ser monjas a actrices de cine erótico…

Todos los días se pone un vestuario diferente

Para todo género de clientes. Y le agrada estar siempre cambiando de ‘look’, para sentirse deseada. Pero Pineda también dice que se dedica a este oficio por las ganancias que obtiene. Se habla de ocho millones de pesos, Aunque a eso hay que quitarle los diezmos que, naturalmente y como Dios manda, ella paga religiosamente.

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