La momia de Deir El-Bahari

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En el verano de mil ochocientos ochenta y seis, frente a la atenta mirada de un directivo del Servicio de Antigüedades Egipcias, se efectuó la necropsia a una momia singular, cuyo semblante había quedado contraído en un grito eterno de agonía. Fue hallada en el Val de los Reyes. ¿Quién era? ¿Quizá el hijo traidor de Ramsés III? ¿O bien un príncipe hitita? Ahora, el trabajo de los forenses lanza nueva luz, se le empieza a conocer como el “Hombre E”.

Hatshepsut, reina-faraón de la dinastía XVIII de Egipto y quinta gobernante de dicha dinastía, reinó de ca. 1490–1468 a. de C. Maatkara Hatshepsut, como se hacía llamar llegó a ser la mujer que más tiempo estuvo en el trono de las “2 Tierras”.

Dedicó la mayoría de su reinado a embellecer el país y a restaurar los templos, con el permiso de sus aliados los sacerdotes. Egipto había sufrido 2 generaciones de guerras. El abuelo de la reina, el rey Ahmose, expulsó a los hicsos, un pueblo semita que había logrado dominar el país a lo largo de 100 años. Hatshepsut invirtió mucho en borrar todos y cada uno de los daños causados por la guerra de liberación que había elevado a su dinastía como mucho alto.

Pero el centro de acción de la reina fue su urbe, la pujante Tebas. Se implicó en el circuito de las barcas sagradas de Luxor, construyó la llamada Capilla Roja del enorme templo de Amón en Karnak y, de las canteras de Asuán. Mandó hacer los obeliscos más grandes que se habían erigido en Egipto hasta ese momento, y los llevó a Karnak decorados con electrum, aleación de oro y plata.

Si bien no fue en Karnak donde Hatshepsut desplegó su imaginería, sino en la ribera oeste de Tebas, la necrópolis de entonces. Por entonces los faraones hacían edificar, aparte de su tumba, un templo funerario algo distanciado de esta. Hatshepsut eligió Deir el-Bahari para edificar su templo y encargó la labor a su arquitecto técnico preferido, Senenmut.

Construido al lado del templo de Mentuhotep II, el de Hatshepsut es una de las joyas del Viejo Egipto. Uno de los misterios en tal templo se encuentra en un campo sellado como una caja en la pared en que se puede observar por una parte a Hatshepsut en actitud amatoria y a Senenmut en la otra cara, como receptor de la pose amatoria de la reina, lo que deduce un íntimo vínculo (prohibido por su estirpe) entre el arquitecto técnico y la reina-faraón.

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